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ENTREVISTA.
Peter
Waldmann, nacido en Meiningen (Turingia), licenciado en Derecho y
Ciencias Sociales, es catedrático emérito de Sociología en la Facultad
de Filosofía de la Universidad de Augsburgo. Ha sido profesor visitante
en diversas universidades de habla castellana, y es autor de numerosos
libros, entre ellos, "Radicalismo étnico", en el que hace un análisis
de las causas y efectos en conflictos étnicos violentos.
"A los terroristas
les interesa la publicidad, no las víctimas"
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¿Qué
entiende usted por terrorismo?
Los ataques bien planificados y chocantes, desde la clandestinidad,
contra un orden o régimen político. Los objetivos son crear inseguridad,
miedo, pánico, y despertar simpatías y disposición de apoyo entre ciertos
grupos de la población. Los terroristas son débiles, pocos, pero bien
organizados y su violencia es instrumental, un medio simbólico y de comunicación.
Usted
habla de una lógica terrorista con raíces sociológicas, ¿cuál es?
Es una lógica de provocación del más débil al más fuerte para reaccione.
El terrorismo es violencia simbólica o comunicativa. No se trata de matar
al mayor número de personas, sino de ser un vehículo para transportar
mensajes y que la sociedad les preste atención. El acto terrorista tiene
que causar cierta reacción psicológica como ellos quieren. Utiliza a las
víctimas para transportar un mensaje a la gente. Les interesa la sociedad,
no las víctimas. Es un acto de publicidad y dependen de los medios de
comunicación. Los medios masivos en cierto modo son los grandes aliados
de los terroristas.
¿Quiere
decir que si los medios no difundieran los actos terroristas, no tendrían
razón de ser?
Bueno, sí. Lo que pasa es que, aunque teóricamente sería así, en la
práctica no creo que se pueda producir ese silencio acordado por el conjunto
de medios.
¿Se puede
acabar con el terrorismo?
No se puede ganar la lucha contra el terrorismo. No se puede acabar
con él, pero hasta cierto punto sí puede controlarse. Y ello por el valor
simbólico comunicativo que le digo y porque basta un pequeño grupo motivado
y bien organizado para hacer daño. No hacen falta muchos recursos.
¿Ha cambiado
algo el terrorismo tras los atentados del 11-S en EEUU y del 11-M en España?
Los terroristas viven de la reacción que los demás tienen de sus actos,
del mensaje que transmiten con la enorme difusión con la que cuentan y,
por tanto, sus atentados conceden a los autores una gran publicidad. Lo
nuevo en estos dos casos ha sido la reacción de los Estados, ya que a
partir de estos hechos todo el mundo ha planteado el binomio seguridad-libertad,
con el resultado de dar más importancia a la seguridad.
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