ENTREVISTA
Javier Calderón, teniente general en la reserva. Fue director de la Academia General Militar y
del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID).

 

"Atacar con la fuerza al terrorismo como fenómeno, es como matar pulgas a cañonazos"

Javier Calderón
 
   
 


¿El ministro de Defensa, José Bono, dijo en Estados Unidos que el Ejército es "indispensable" en la lucha contra el terrorismo. ¿Está de acuerdo?
Yo matizaría esta declaración dentro del respeto debido al ministro. El Ejército puede colaborar para eliminar algunos de los riesgos, como la protección de objetivos: vías férreas, pantanos o instalaciones básicas, y puede colaborar en la captación de señales de los terroristas. Pero para acabar con el terrorismo es preciso una serie de actuaciones desde múltiples especialidades.

Javier Rupérez, director ejecutivo del Comité contra el Terrorismo de Naciones Unidas, ha dicho que es "fundamental que los servicios de inteligencia funcionen mejor". ¿Cómo?
Todo es susceptible de mejorar. Aunque estas palabras puedan parecer una censura, en realidad son un elogio. Para llevar a cabo una lucha integral contra el terrorismo, la inteligencia es esencial, más que para eliminar sus efectos, para trabajar sobre sus causas.

¿Los servicios de inteligencia españoles están a la altura de los mejores?
Si en Europa ocupamos el quinto o el sexto lugar en el plano político y económico, la inteligencia está al mismo nivel. Lógicamente, no podemos compararnos con otros países que tienen muchos más medios de todo tipo.

Si lo dice por EEUU y, en concreto, por la CIA, la verdad es que los medios no lo son todo, porque en Irak han fallado.
Hace falta saber si ha fallado la CIA. A un director de un organismo de inteligencia no se le condecora después de cesado.

Estamos viendo que no se acaba con el terrorismo primando el uso de la fuerza sobre la inteligencia ¿Habría que cambiar de estrategia?
Atacar con la pura fuerza al terrorismo como fenómeno es como matar pulgas a cañonazos. Hay que ir hacia las causas, que no son sólo materiales, sino también intelectuales. ¿Cómo se puede atacar con un Ejército a alguien como Bin Laden que no está en ningún sitio?

¿Si fuera el responsable mundial de los servicios de inteligencia contra el terrorismo, qué medidas tomaría?
Primero, pediría una definición de terrorismo aceptada por todos los Estados. No se puede solicitar la ayuda de todos, cuando cada cual entiende algo diferente sobre el concepto. Segundo, intentaría que todos los países tuvieran el convencimiento de que el terrorismo nunca es solución para los problemas. Tercero, mejoraría la colaboración entre los servicios de información.

Los jóvenes no quieren ingresar en los Ejércitos. Este dato y que la guerra no da los resultados deseados por quienes las declaran, ¿no requiere invertir más en la prevención y en la cultura de la paz?
A los soldados profesionales sólo se les capta por los salarios, por su proyección al dejar las Fuerzas Armadas y por la consideración social que tengan. Temas a mejorar. Por otro lado, los servicios de inteligencia en las democracias, ante la desaparición del riesgo de enfrentamiento armado, se dedican a garantizar la paz y no a ganar las guerras. La inteligencia está trabajando, otra cuestión es que se avise con tiempo del estallido de los conflictos y de que se le haga caso.

 
 
Concha Roldán