ENTREVISTA
Margarita Robles, magistrada del Tribunal Supremo. Fue Secretaria de Estado de Interior.

 

"Guantánamo es la plasmación viva de la violación de todos los derechos de las personas"

Margarita Robles
 
   
 


Fue la número uno de su promoción, la jueza más joven de España, la primera mujer en una Audiencia y en presidirla, la primera secretaria de Estado y hoy la tercera en el Tribunal Supremo. ¿Qué le supone su acceso a este Tribunal?
La culminación de mi carrera. Estar en el Tribunal Supremo me permite resolver al final los problemas de la gente. Estoy muy ilusionada.

¿Cómo vivió la noticia de un Gobierno con mitad de mujeres??
Lo viví como un éxito, ya que siempre tenemos que hacer un mayor esfuerzo en la vida política y laboral. Tener una vicepresidenta tan valiosa, tan trabajadora y con tantos méritos, y un Gobierno paritario, es muy importante para la igualdad. A los puestos de responsabilidad no tenemos que llegar por ser mujeres, si no por capacidad. Pero como se nos exige mucho más, hay que poner medidas de discriminación positiva.

¿Está a favor del proyecto de reconocer como última instancia a los Tribunales Superiores?
Estoy a favor de la propuesta y también lo están la inmensa mayoría de los jueces. Al Tribunal Supremo le corresponderá la unificación de doctrina, y no como ahora que tiene que resolver todos los asuntos. Este proyecto, por el que los Tribunales Superiores de Justicia serán la última instancia, es muy importante.

¿Qué le parece la existencia en España de dos asociaciones contra el terrorismo?
La existencia de dos asociaciones no es lo más importante, sí lo son las víctimas del terrorismo, que han estado olvidadas durante un tiempo. Aunque las asociaciones hay que respetarlas y son necesarias, son las víctimas, una a una, a las que debemos cuidar. Que haya dos asociaciones es lo de menos y no me preocupa.

La Cumbre de Madrid sobre Terrorismo apostó por dar una respuesta democrática a la amenaza global del terror. ¿Se está dando?
Las declaraciones son muy positivas, pero tengo una cierta preocupación desde los sucesos del 11-S de 2001, por la relajación de muchos valores democráticos en todo el mundo. Creo que se está primando más la defensa de la seguridad que la libertad y los derechos de las personas. Guantánamo es la plasmación viva de la violación de todos los derechos de las personas, con la justificación de que se lucha contra el terrorismo. Los valores democráticos deben estar por encima de cualquier otra consideración.

¿Se debe hablar con los terrorismo para conseguir la paz?
Lo primero que hay que exigir es que ETA deje de matar de una vez. En el siglo XXI no tiene sentido matar por los derechos de un pueblo que está contra la violencia. Cuando la abandone, yo soy partidaria del diálogo.

¿Se debería haber ilegalizado al Partido Comunista de las Tierras Vascas?
Cuando el Fiscal General y el Servicio Jurídico del Estado no han encontrado motivos para instar a la ilegalización, es porque no los había. El Estado democrático tiene que ser respetuoso con los derechos.

¿El Rey podría negarse a refrendar el texto que permitirá casarse a los homosexuales?
Mientras sea Rey no puede. Por la Constitución está obligado a refrendar las leyes y no se le debe pedir que incumpla el orden constitucional.

 
 
Concha Roldán